24.1.17

Profecía de "Los Guerreros del Arco Iris"

Llegará el día en que la codicia del hombre blanco, del Yo-ne-gi, hará que los peces mueran en las corrientes de los ríos, que las aves caigan de los cielos, que las aguas ennegrezcan y los árboles ya no puedan tenerse en pie. Y la humanidad, como la conozco, dejará de existir.

Llegará un día en que la Tierra caiga enferma, pero cuando no queden apenas esperanzas, algunas personas despertarán de su letargo. Llegará un día en el que muchas personas se levantarán para formar un mundo nuevo de respeto por el Gran Espíritu de la Tierra. Llegará el tiempo en que habremos de necesitar a "los que preservan las tradiciones, las leyendas, los rituales, los mitos y todas las viejas costumbres de los pueblos" para que ellos nos muestren cómo recuperar la salud, la armonía y el respeto a nuestros semejantes. Ellos serán la clave para la supervivencia de la humanidad, y serán conocidos como "Los Guerreros del Arco Iris".

Estos Guerreros del Arco Iris proporcionarán a la gente los principios y reglas para hacer una vida acorde con el mundo. Estos principios serán los mismos principios que seguían los pueblos del pasado. Los Guerreros del Arco Iris le enseñarán a la gente los viejos hábitos de la unidad, del amor y de la comprensión.

Hablarán de armonía, entre las personas de las cuatro direcciones de la Tierra. Como en las antiguas tribus, ellos enseñaran como orar al gran Espiritu, dejando que el amor fluya, como las hermosas corrientes que descienden de las montañas, por cauces que las llevan a unirse con el océano mismo de la vida.

Y una vez más renacerá la alegría de estar en compañía, como también estarán en capacidad de sentir alegría profunda en la soledad... Ellos estarán libres de envidias mezquinas, y amarán a toda la humanidad como sus hermanos y hermanas, sin distincion de color, raza o religión. Sentirán cómo la felicidad inunda sus corazones y se fundirán como UNO con el resto de la creación. Sus corazones serán puros e irradiarán calor divino, comprensión y respeto por toda la Humanidad, la Naturaleza y el Gran Espiritu. Una vez mas ellos impregnarán en sus mentes, corazones y almas, acciones con pensamientos hermosos y puros; buscaran la belleza del Maestro de la Vida "El Gran Espiritu", encontrando fortaleza y belleza en la oración y la soledad...

Y sus hij@s una vez mas podrán correr libres y disfrutar los tesoros de la Naturaleza y de la Madre Tierra. Libres de temores y venenos, originados por la destrucción traída por el Yo-ne-gi y sus prácticas codiciosas. Los ríos fluirán limpios otra vez, los bosques serán abundantes y llenos de hermosura, y otra vez habrá aves y animales sin número. Los poderes de las plantas y los animales nuevamente serán respetados, y la conservación de todo aquello que es bello será un Camino de Vida.

Los pobres, enfermos y necesitados estarán cuidados por sus hermanos y hermanas de la Tierra; las practicas de sanación volverán a ser nuevamente parte de su vida diaria. Los líderes de las personas serán escogidos como en los tiempos antiguos, no por el grupo político al que pertenezcan, ni porque griten más fuerte o polemicen más, o por simple nombre o abolengo. Líderes serán aquellos cuyas acciones digan más que sus palabras. Aquellos que demuestren su amor, sabiduria y coraje, aquellos que hayan sido capaces de actuar por el bien de todos. Serán elegidos por sus cualidades, no por la cantidad de dinero que posean.

Y al igual que los Jefes devotos y considerados de la antigüedad, los guerreros del arcoiris, usarán su amor para entender a la gente y para asegurarse de que sus niñ@s y jóvenes sean educados con el amor y sabiduría de la naturaleza. Ellos mostrarán que "milagros" pueden ser logrados, para sanar este mundo de todos sus males, y devolverle la salud y la belleza que antes tuvo.
Las tareas encomendadas a estos "Guerreros del Arcoiris" son grandes y muchas.

Habrá enormes montañas de ignorancia que será necesario vencer; se enfrentarán contra prejuicios y odio. Ellos deberán perseverar con dedicación, inquebrantables en la fortaleza de sus corazones. Porque en su camino hallarán mentes y corazones dispuestos a seguirlos y compartir de igual a igual esta senda que le devolverá a la Madre Tierra toda su belleza y su plenitud. Ese día llegará pronto, ya no está lejos. Llegará el día en que nos demos cuenta de que todo lo que somos, nuestra existencia misma, se la debemos a las gentes que han reservado su cultura y su herencia, a esas personas que han mantenido con vida los rituales, las historias, las leyendas y los mitos. Y será gracias a este conocimiento que ellos han preservado, como volveremos a estar otra vez en armonía con la Naturaleza, con la Madre Tierra y con la humanidad misma. Y descubriremos que este conocimiento es nuestra clave para la supervivencia. Éstos serán los Guerreros del Arco iris, y ésta es la razón que me impulsa a proteger la cultura, la herencia y los conocimientos de mis antepasados.




 #weareyourchildren
aurora-warrior 
Fuente: http://www.espiritugaia.com/SpitGaia25.htm

3.8.16

Compendio del MANIFIESTO CONVIVIALISTA


Declaración de interdependencia

Nunca la humanidad dispuso de tantos recursos materiales y tantas competencias técnicas y científicas. Considerada en su totalidad, es rica y poderosa como nadie hubiera podido imaginarlo en los siglos pasados. Nada demuestra que sea más feliz así. Pero nadie desea volver atrás, porque cada uno siente que más posibilidades nuevas de realización personal y colectiva se abren cada día.

Sin embargo, nadie puede creer ya que esta acumulación de potencia pueda continuar eternamente, tal cual, en una lógica de progreso técnico que no cambia, sin volverse contra sí misma y sin amenazar la supervivencia física y moral de la humanidad. Las primeras amenazas que nos asaltan son materiales, técnicas, ecológicas y económicas. Amenazas entrópicas. Pero somos mucho más impotentes cuando se trata de imaginar respuestas al segundo de amenazas. Las amenazas morales y políticas. Las que podríamos calificar de antrópicas.

  • El problema primero
Se da constancia de que la humanidad supo realizar progresos técnicos y científicos fulminantes, pero sigue siendo tan impotente para resolver el problema esencial: ¿cómo manejar la rivalidad y la violencia entre los seres humanos? ¿Cómo incitarlos a cooperar permitiéndoles oponerse sin matarse? ¿Cómo obstaculizar la acumulación de potencia, ahora ilimitada y potencialmente autodestructiva, sobre los hombres y la naturaleza? Si la humanidad no sabe contestar rápidamente a esta pregunta, desaparecerá, a pesar de que todas las condiciones materiales estén reunidas para que prospere. Con la condición de que tomemos definitivamente conciencia de su finitud.

Disponemos de una multitud de elementos de respuesta: los que aportaron a lo largo de los siglos las religiones, las morales, las doctrinas políticas, la filosofía y las ciencias humanas y sociales. Y las iniciativas que se dirigen hacia una alternativa a la organización actual del mundo son numerosísimas, sostenidas por decenas de miles de organizaciones y asociaciones, y por decenas y centenares de millones de personas. Se presentan bajo nombres, formas o escalas muy variadas: la defensa de los derechos humanos, de los ciudadanos, de los trabajadores, de los desempleados, de la mujer o de los niños; la economía social y solidaria con todos sus componentes: las cooperativas de producción o de consumo, el mutualismo, el comercio equitativo, las monedas paralelas o complementarias, los sistemas de intercambios locales, las numerosas asociaciones de ayuda mutua; la economía de la colaboración digital (cf. Linux, Wikipedia, etc.) ; el decrecimiento y el postdesarrollo; los movimientos slow food, slow town, slow science; la reivindicación del buen vivir, la afirmación de los derechos de la naturaleza y el elogio de la Pachamama; el altermundialismo, la ecología política y la democracia radical, los indignados, Occupy Wall Street; la búsqueda de indicadores de riqueza alternativos, los movimientos de la transformación personal, de la sobriedad voluntaria, de la abundancia frugal, del diálogo de las civilizaciones, las teorías del care, los nuevos pensamientos de los communs, etc.

Para que estas iniciativas tan ricas puedan contrarrestar las dinámicas mortíferas de nuestros tiempos con la potencia suficiente y que no se vean reducidas al papel de simple protesta o paliación, es imperativo juntar sus fuerzas y energías, de ahí la importancia de subrayar y nombrar lo que tienen en común.
  • Del convivialismo
Lo que tienen en común es la búsqueda de un convivialismo, de un arte de convivir (con-vivere) permitiendo a los humanos que los unos cuiden de los otros y de la Naturaleza, sin negar la legitimidad del conflicto pero convirtiéndola en un factor de dinamismo y de creatividad. Un medio de conjurar la violencia y las pulsiones de muerte. Para obtenerlo, necesitamos ahora, con toda urgencia, un fondo doctrinal mínimo que se pueda compartir y que permita resolver al mismo tiempo las cuatro (más una) cuestiones básicas, poniéndolas a escala planetaria:

La cuestión moral: ¿qué pueden esperar los individuos y qué deben prohibirse?

La cuestión política: ¿cuáles son las comunidades políticas legítimas?

La cuestión ecológica: ¿qué podemos tomar de la naturaleza y qué debemos devolverle?

La cuestión económica: ¿qué cantidad de riqueza material podemos producir, y cómo hacerlo para seguir de acuerdo con las respuestas dadas a las cuestiones moral, política y ecológica?

Uno puede, si quiere, añadir a estas cuatro cuestiones la de la relación con la sobrenaturaleza o lo invisible: la cuestión religiosa o espiritual. O más bien: la cuestión del sentido.
  • Consideraciones generales:
El único orden social legítimo que se puede universalizar es él que se inspira de un principio de humanidad común, de socialidad común, de individuación y de oposición controlada y creadora.

Principio de humanidad común: más allá de las diferencias de color de piel, de nacionalidad, de lengua, de cultura, de religión o de riqueza, de género o de orientación sexual, hay una única humanidad que será respetada siempre y cuando sus miembros se respetan entre sí.

Principio de socialidad común: los seres humanos son seres sociales para quienes la mayor riqueza es la riqueza de sus relaciones sociales.

Principio de individuación: respetando los dos primeros principios, la política legítima es la que permite a cada uno asentar lo mejor posible su individualidad singular en marcha, desarrollando su potencia de ser y actuar sin perjudicar a la de los demás.

Principio de oposición controlada y creadora: porque cada uno tiene vocación de manifestar su individualidad singular, es natural que los humanos puedan oponerse. Pero es legítimo que lo hagan siempre que eso no pone en peligro el marco de socialidad común que convierte esta rivalidad en rivalidad fecunda y no destructiva.

De estos principios generales deducimos:
  • Consideraciones morales:
Cada individuo puede esperar recibir un reconocimiento de igual dignidad que todos los otros seres humanos, acceder a las condiciones materiales suficientes para llevar a cabo su concepción de la vida buena, en el respeto de las concepciones de los demás.

Lo que le está prohibido es caer en la desmesura (la hubris de los grecos), i.e. de violar el principio de humanidad común y de poner en peligro la socialidad común.

De manera concreta, el deber de cada uno es luchar contra la corrupción.
  • Consideraciones políticas:
En la perspectiva convivialista, un Estado o un gobierno o una institución política nueva pueden admitirse como legítimos únicamente si:

– Respetan estos cuatro principios de humanidad común, de socialidad común, de individuación y de oposición controlada y si facilitan la aplicación de las consideraciones morales, ecológicas y económicas que derivan de ellas;

Más precisamente, los Estados legítimos garantizan a todos sus ciudadanos más pobres unos recursos mínimos, unos ingresos básicos, cual sea su forma, que los mantengan protegidos de la abyección de la miseria y que prohíban progresivamente a los más ricos - via la instauración de ingresos máximos - caer en la abyección de la riqueza extrema superando un nivel que impediría que los principios de humanidad común y de socialidad común sean operantes;
  • Consideraciones ecológicas:
La humanidad ya no puede considerarse como poseedor y dueño de la Naturaleza: lejos de oponerse a ella, forma parte de ella, por tanto debe reanudar con ella, al menos de manera metafórica, una relación de donación/contradonación. Para dejar a las generaciones futuras un patrimonio natural preservado, el Hombre debe devolver a la Naturaleza tanto o más de lo que le saca o recibe de ella.
  • Consideraciones económicas:
No hay ninguna correlación probada entre riqueza monetaria o material de un lado y felicidad o bienestar del otro. El estado ecológico del planeta lleva necesariamente a buscar todas las formas posibles de una prosperidad sin crecimiento. Por eso, es necesario, para alcanzar una economía plural, de instaurar un equilibrio entre Mercado, economía pública y economía de tipo asociativo (social y solidaria), según los bienes o servicios a producir son individuales, colectivos o comunes.

21.6.16

Cuento del Sol y la sombra


Este era un sol joven, apuesto y brillante. Amarillo, como una yema, rodaba por la clara azul del cielo en una radiante primavera.

Y mirando mirando, con su mirada de fuego sobre la Tierra, descubrió allí, justo enfrente, un maravilloso rosal de hojas nuevas y espinas relucientes. Pero cuando vio aquellos capullitos prietos y sonrosados, ya no pudo apartar la vista. Se había enamorado de las rosas
Estas, al notarlo, se les subieron los colores. Pues también ellas estaban enamoradas del Sol.

En aquel precioso momento una pequeña nube se interpuso entre los amantes y el Sol pidió a la nube:
— Por favor, amiga, ¿podrías apartarte un poco? No me dejas ver el rosal.

La nube respondió entonces:
— Espera un momento, estoy dándole un poco de sombra. ¿No ves que se está secando? ¿No ves que la miras sin pestañar siquiera y poco a poco la estás abrasando? Espera un instante, en cuanto mi sombra la refresque la encontrarás aún más hermosa.

El Sol nunca había oído hablar de la Sombra y muy asombrado preguntó a la Luna sabia:
— ¿Qué es la Sombra?
— Sombra es todo lo que tú no ves —dijo la Luna—, es la oscuridad que muerde mi luz hasta apoderarse enteramente de mí una vez al mes.
— Para mí siempre estás llena —respondió el Sol a la Luna y esta se sintió muy halagada.
— Cuando tú te vas —continuó diciendo—, brillan las estrellas y la noche se apodera de todo.
— Pero, ¿qué son las estrellas? —preguntó el Sol cada vez más sorprendido de su ignorancia (incluso pareció que en aquel momento disminuía su fulgor).
— Son destellos del cielo, como los pequeños reflejos de ti que a veces se ven en las aguas.
— ¿Y la noche? ¿Qué es la noche?
— La noche es la forma en que se ve la Tierra cuando tú no estás.
— ¿Y es muy diferente a como yo la veo?
— Hay tanta diferencia como de la noche al día.